Organismos Transgénicos: ¿Qué Son? ¿Cómo se modifican? Usos Comerciales y Ejemplos

organismos transgenicos en plantas

La tecnología genética moderna se puede usar para modificar los genomas de los seres vivos. Este proceso también se conoce como «ingeniería genética».

Los genes de una especie pueden modificarse o pueden trasplantarse de una especie a otra. La ingeniería genética es posible gracias a la tecnología del ADN recombinante.

Los organismos que tienen genomas alterados se conocen como transgénicos. La mayoría de los organismos transgénicos se generan en el laboratorio con fines de investigación.

Por ejemplo, los ratones «knock-out» son ratones transgénicos que tienen un gen particular de interés deshabilitado. Al estudiar los efectos del gen faltante, los investigadores pueden comprender mejor la función normal del gen.

Uso comercial

Los organismos transgénicos también se han desarrollado con fines comerciales. Quizás los ejemplos más famosos son los cultivos alimenticios como la soja y el maíz que han sido genéticamente modificados para resistencia a plagas y herbicidas.

Estos cultivos son ampliamente conocidos como «OGM» (organismos genéticamente modificados).

Aquí hay algunos otros ejemplos de organismos transgénicos con valor comercial:

Arroz dorado: Arroz modificado que produce betacaroteno, el precursor de la vitamina A. La deficiencia de vitamina A es un problema de salud pública para millones de personas en todo el mundo, particularmente en África y el sudeste asiático. El arroz dorado todavía espera la aprobación regulatoria.

Cabras que producen proteínas importantes en su leche: Cabras modificadas para producir FDA- antitrombina humana aprobada (ATryn), que se usa para tratar una coagulación sanguínea rara desorden en los humanos.

Las cabras también han sido genéticamente modificadas para producir seda de araña, uno de los materiales más fuertes conocidos por el hombre, en su leche. Usos propuestos para esto gama de seda de araña recombinante de tendones artificiales a chalecos antibalas.

Plátanos productores de vacunas: Plátanos genéticamente modificados que contienen una vacuna. Los plátanos proporcionan un medio fácil para administrar una vacuna (especialmente a los niños) sin la necesidad de contar con un profesional médico capacitado para inyectarse. Las vacunas comestibles aún están en desarrollo.

Microorganismos productores de quimosina: Levadura, hongos o bacterias modificadas para producir la enzima quimosina, que divide la leche para hacer queso. Tradicionalmente, el cuajo (que se encuentra en los estómagos de las vacas) se usa para coagular el queso.

Pero, cuando la demanda de quesos firmes sobrepasó la cantidad de cuajo disponible, se desarrolló quimiosina recombinante y se usa ampliamente en la actualidad.

Rosas azules: Rosas modificadas con genes de pensamientos para expresar un color azul. La compañía japonesa Suntory desarrolló la rosa azul, que antes era inalcanzable a través de enfoques tradicionales de reproducción selectiva. Antes del éxito de Suntory, se crearon rosas azules mediante técnicas de teñido.

Una objeción más práctica a la tecnología transgénica es el riesgo de alterar los ecosistemas. Considere el salmón del Atlántico modificado genéticamente, actualmente en revisión en la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA).

Los peces tienen un gen de la hormona del crecimiento tomado del salmón Chinook y una secuencia de ADN que controla la expresión del gen tomada del moquillo del océano, un pez que produce la hormona durante todo el año.

Debido a que el salmón del Atlántico normalmente produce hormona de crecimiento solo durante el verano, el animal transgénico crece a más del doble de la tasa natural.

Tal salmón modificado genéticamente podría escapar de las granjas donde se pretende que se críen e invadir los ecosistemas naturales, donde pueden competir con los peces nativos por espacio, comida y parejas

Hasta hace poco, el temor de que un organismo transgénico pudiera escapar e infiltrarse en un ecosistema natural se basó en escenarios teóricos. Por ejemplo, un informe de 1999 de polen de maíz transgénico que daña las larvas de la mariposa monarca en una simulación de laboratorio no fue confirmado por estudios más grandes y más realistas.

Pero en 2001 se descubrió que el maíz transgénico crecía en cimas de montañas remotas en México, irónicamente en el área donde se originaba la mayoría de las variantes naturales de maíz. Se suponía que el maíz no podía extenderse más allá de los campos donde se cultivaba.

Aproximadamente al mismo tiempo, se encontraron 10,000 hectáreas (24,700 acres) de algodón transgénico en la India. Un agricultor había cruzado algodón transgénico que había obtenido de los Estados Unidos con una variante local y sembró cultivos, sin darse cuenta de que había usado un producto genéticamente modificado.

En la actualidad, los consumidores estadounidenses no pueden decir si un alimento contiene un producto genéticamente modificado o no, porque las dos terceras partes de los alimentos procesados ​​que incluyen OGM y que se venden en los Estados Unidos no han sido etiquetados.

Esta falta de etiquetado es consistente con la práctica regulatoria existente.

Mientras que la FDA prueba los alimentos para determinar su efecto sobre el sistema digestivo humano, su composición bioquímica y su similitud con los alimentos existentes (utilizando un principio rector llamado equivalencia sustancial), los alimentos no se juzgan únicamente por su origen.

Por ejemplo, la FDA negó la comercialización de una papa derivada de la cría selectiva tradicional.

¿Cómo se modifican los organismos?

Ahora que sabes lo que es un organismo transgénico, hablemos sobre cómo creamos estos nuevos organismos. Hay diferentes maneras de hacer esto, pero en general el proceso involucra tomar genes de un organismo y ponerlos en otro de maneras que no ocurrirían naturalmente.

Las bacterias a menudo se utilizan para crecer y reproducir los genes deseados. Las bacterias son excelentes para esto porque crecen y se reproducen rápidamente y se pueden controlar bastante bien en el laboratorio.

Un ejemplo de esto es la producción de insulina. La insulina es una hormona que normalmente se produce en el páncreas humano. Los que son diabéticos no pueden hacerlo, y se necesita otra fuente para tratar a estos pacientes. El gen de la insulina se aísla, se inserta en las bacterias, se produce a un ritmo rápido y luego se extrae para darlo a los diabéticos.