Sarcoma Uterino: Clasificación, Síntomas, Causas, Diagnóstico, Tratamiento, Pronóstico y Prevención

radiación pélvica

Comienza en el tejido muscular y fibroso que forma la pared uterina.

Este tipo de cáncer es raro. Si bien su causa es desconocida, el sarcoma uterino ocurre con mayor frecuencia en mujeres de mediana edad y de edad avanzada.

Las mujeres afroamericanas y las mujeres que han recibido radiación pélvica para tratar otros cánceres pueden tener más probabilidades de desarrollar este tipo de cáncer. Los médicos no están seguros de por qué.

Clasificación

La Organización Mundial de la Salud ha publicado los sistemas de clasificación de los sarcomas uterinos.

La clasificación histológica de estas neoplasias se basa en el patrón de diferenciación con el crecimiento de las células neoplásicas y su supuesta célula de origen.

Síntomas

Casi todas las mujeres con sarcoma uterino experimentaron un sangrado vaginal anormal antes de que se diagnosticara la enfermedad. Para las mujeres más jóvenes, el sangrado anormal puede incluir:

  • Períodos que son más largos de lo habitual.
  • Manchado (sangrado entre periodos).
  • Sangrado después del sexo.

Para las mujeres mayores, el sangrado que se produce al comienzo de la menopausia o después debe informarse a un médico. No asuma que el sangrado anormal es una parte normal de la menopausia.

Otros síntomas incluyen dolor o dificultad para orinar y dolor durante las relaciones sexuales.

Un pequeño porcentaje de mujeres con sarcoma uterino siente dolor antes del diagnóstico. Algunas pueden sentir una masa en su vagina.

Causas del sarcoma uterino

Entre las causas mas comunes del sarcoma uterino se encuentran:

  • Sarcoma del estroma endometrial.
  • Leiomiosarcoma uterino.
  • Carcinoma de endometrio.
  • Menopausia.
  • Cáncer de cuello uterino.

Diagnóstico

Si tiene signos y síntomas de sarcoma uterino, debe consultar a un ginecólogo. Este especialista le preguntará acerca de su historial médico.

Luego hará un examen pélvico, que puede incluir una prueba de Papanicolaou.

Esta prueba consiste en extraer algunas células del cuello uterino y la parte superior de la vagina. Sin embargo, no puede detectar el cáncer uterino a menos que se haya diseminado fuera del útero.

Su médico también puede tomar una muestra de tejido endometrial para la prueba. Durante este procedimiento, llamado biopsia endometrial, su médico inserta un tubo muy delgado en el útero a través del cuello uterino.

Se puede extraer una pequeña cantidad de tejido a través de este tubo. Es posible que sienta algunos calambres durante este procedimiento. Posteriormente, se analizará la muestra de tejido para detectar células cancerosas.

Si la biopsia no resulta en un diagnóstico claro, su médico puede realizar dilatación y legrado (D y C). Durante este procedimiento ambulatorio, el cuello uterino se dilata (ensancha) y se raspa el tejido del interior del útero.

Su médico también puede usar un instrumento especial para ver el interior de su útero. Se le administrará anestesia general o sedación durante el procedimiento.

Después, es probable que tenga algún sangrado durante unos días. Sin embargo, pocas mujeres se quejan de malestar grave.

Las pruebas de imagen también se pueden usar para detectar cáncer uterino. Durante una ecografía transvaginal, el médico inserta una sonda en la vagina.

La sonda emite ondas sonoras que rebotan en el tejido uterino, creando imágenes que ayudan a los médicos a localizar el cáncer. Durante un tipo de ecografía transvaginal, la solución salina introducida en el útero a través de un catéter (tubo) puede ayudar a delinear cualquier problema.

Si le diagnostican sarcoma uterino, es probable que su médico lo refiera a un oncólogo ginecológico. Este especialista es experto en el tratamiento de cánceres del sistema reproductor femenino.

El siguiente paso es determinar si, y hasta qué punto, el cáncer se ha diseminado.

Por lo general, los exámenes de sangre se ordenan junto con otros exámenes por imágenes, como una tomografía computarizada (TC) y una radiografía de tórax.

Etapas

La extensión del cáncer determina su etapa. Cuanto más temprana sea la etapa, más probable es que un paciente sobreviva. El sarcoma uterino así como cualquier tipo de cáncer uterino tiene cuatro etapas:

  • Etapa I: el cáncer se limita al útero.
  • Etapa II: el cáncer se ha diseminado desde el útero hasta el cuello uterino.
  • Etapa III: el cáncer se ha diseminado más allá del útero, pero aún se limita a la pelvis.
  • Etapa IV: el cáncer se ha diseminado a la vejiga o al recto. Esta etapa también puede indicar que el cáncer se ha movido hacia los ganglios linfáticos en la ingle o hacia órganos distantes, como los pulmones.

¿Cuando llamar a un profesional?

Llame a un médico de inmediato si tiene sangrado vaginal anormal. También debe consultar a un médico si tiene dolor pélvico o dolor durante la micción o el sexo. El sarcoma uterino generalmente no es la causa de estos síntomas.

Tratamiento del sarcoma uterino

Si tiene un sarcoma uterino, lo más probable es que necesite algún tipo de cirugía. El procedimiento que elija su médico depende de la etapa y el grado del cáncer.

Su salud en general también puede ser un factor. Las complicaciones quirúrgicas son raras.

La cirugía más común consiste en extirpar el útero, los ovarios y las trompas de Falopio. Debido a que estos son órganos reproductivos, no podrá quedar embarazada después de la cirugía.

Su médico también puede extirpar los ganglios linfáticos cercanos para ver si contienen cáncer. Si las células cancerosas se encuentran en los ganglios linfáticos, la enfermedad se puede haber diseminado a otras partes del cuerpo.

Algunas mujeres, como aquellas que no pueden someterse a una cirugía, tendrán radiación. Pero las mujeres que tienen cirugía también pueden tener radiación.

Algunas veces se administra radiación antes de la cirugía si el cáncer es muy grande. La radiación puede reducir el tamaño del cáncer para facilitar que el cirujano extirpe el cáncer.

En otros casos, la radiación no comienza hasta después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que pueda permanecer.

Se usan dos tipos de radioterapia para tratar el sarcoma uterino. Durante la radiación de haz externo, los rayos enfocados de radiación se dirigen hacia el tumor desde fuera del cuerpo.

La radiación se administra generalmente cinco días a la semana durante varias semanas.

En algunos casos, se utilizará un tipo de radiación llamada braquiterapia. Durante esta terapia, un médico inserta una bolita de material radioactivo en su cuerpo cerca del tumor. El pellet se deja en su lugar durante unos días y luego se retira.

Ambos tipos de radiación pueden causar efectos secundarios. Éstas incluyen:

  • Fatiga.
  • Irritación de la piel.
  • Ardor al orinar.
  • Diarrea.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen después de que termina el tratamiento.

Si el cáncer se ha diseminado más allá del útero, su médico puede recomendar quimioterapia. La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas.

Puede tomar los medicamentos por vía oral, o pueden inyectarse en una vena.

La terapia hormonal con progesterona es una opción de tratamiento posible para las mujeres que:

  • No pueden someterse a cirugía o radioterapia.
  • Tiene cáncer uterino que se ha diseminado a órganos distantes, como los pulmones.
  • Vuelve a tener cáncer después del tratamiento.

La progesterona es más efectiva cuando el tejido canceroso da positivo a ciertas proteínas en la superficie de las células cancerosas. Estas proteínas son receptores de progesterona.

Pronóstico

Cuanto antes se trate el cáncer, mejores serán las perspectivas. En general, más de tres cuartos de las mujeres con sarcoma uterino viven cinco años o más. Incluso si el cáncer se trata con éxito, puede volver.

Asegúrese de mantener citas de seguimiento con su médico.

Prevención

Debido a que los expertos no saben qué causa el cáncer uterino, no hay pautas claras para prevenirlo. Sin embargo, los médicos recomiendan una dieta saludable y ejercicio para ayudar a controlar el peso y la presión arterial.

Las mujeres que usan anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer uterino.

Si bien este es un beneficio adicional para las mujeres que toman píldoras anticonceptivas, los anticonceptivos orales no se recetan únicamente para la prevención del sarcoma uterino.

Si se está sometiendo a una terapia de reemplazo de estrógeno, consulte a su médico acerca de tomarla con progesterona. Además, pregunte con qué frecuencia debe hacerse un examen pélvico.