Faringoamigdalitis: Definición, Causas, Síntomas, Diagnóstico, Tratamiento y Complicaciones

garganta de Waldeyer

Esta inflamación afecta principalmente a niños entre 4 y 15 años de edad, sobre todo en los primeros años escolares.

A medida que el grupo de edad aumenta hacia la edad adulta, la frecuencia de infecciones disminuye. Estas infecciones son más comunes en la época de invierno.

Las faringoamigdalitis han sido objeto de interés en la literatura médica a partir de que se observó que hubo  un aumento en su frecuencia y  un agravamiento de las complicaciones que parecían controladas en la mayoría de los países desarrollados.

Debido a su alta incidencia y la posible morbilidad, especialmente en los niños con edad preescolar, escolar y pre-adolescentes, los profesionales de la salud se han preocupado y han realizado investigaciones dirigidas al conocimiento de la etiología, epidemiología, patogenicidad y el tratamiento de esta infección tan frecuente en la vía aérea superior.

La faringoamigdalitis es una afección inflamatoria que afecta a la pared faríngea, que se caracteriza por la presencia de un aumento del enrojecimiento y el hallazgo de un exudado, ulceración o una membrana que cubre las amígdalas.

Debido a que la faringe es servida por los tejidos linfoides del anillo de la garganta de Waldeyer, una infección puede extenderse e incluir varias partes del anillo como la nasofaringe, la úvula, el paladar blando, las amígdalas, las adenoides y las glándulas linfáticas cervicales.

Según la extensión de la infección, esta se puede describir como faringitis, amigdalitis y nasofaringitis. La duración de cualquiera de estas enfermedades puede ser aguda, crónica o recurrente.

La faringoamigdalitis es un proceso inflamatorio de estructuras que componen específicamente la faringe y las amígdalas.

Esta inflamación es usualmente causada por infección viral (alrededor del 90% de los casos), pero otros agentes como las bacterias pueden ser los responsables del cuadro clínico.

Descripción anatómica

Para entender mejor las faringoamigdalitis es interesante saber las estructuras que afectan, así como sus funciones y su ubicación. Para ello es necesario conocer su anatomía.

Al abrir la boca frente a un espejo es posible observar la faringe, las adenoides, las amígdalas, el paladar duro (conocido como «cielo de la boca»), la lengua y la úvula.

En las faringoamigdalitis, como el propio nombre ya sugiere, las estructuras anatómicas afectadas serán las amigdalinas faríngeas (amígdalas) y la faringe. Ambas cuando están inflamadas se presentan como principal signo, cuando aparece el dolor de garganta.

Adenoides

El adenoides se desarrolla totalmente en el séptimo mes de gestación y continúa creciendo hasta el quinto o sexto año de vida.

Debido a su ubicación, el adenoides aumentado puede causar obstrucción nasal y proliferación de microorganismos, lo que a su vez tiende a aumentar aún más su tamaño.

Amígdalas

Las amígdalas son tejidos similares a los ganglios linfáticos que confieren protección. Están situadas entre el tubo digestivo y el respiratorio y combaten los microorganismos que entran a través de la nariz y la boca.

Las amígdalas presentan en su superficie 10 a 30 invaginaciones bien desarrolladas denominadas criptas, al contrario de la tonsila faríngea, que presenta un pliegue mucoso bien desarrollado, pero con pocas criptas.

Faringe

La Faringe es un órgano indispensable para la circulación del aire y de los alimentos. Se compone de tres partes: nasal, oral y laríngea. La mucosa faríngea está expuesta al contacto con microorganismos presentes en los alimentos o suspendidos en el aire pudiendo ocasionar así infecciones.

Causas de la faringoamigdalitis

Las faringoamigdalitis pueden tener origen viral o bacteriano. Las más comunes son las virales. El origen viral corresponde al 75% de las faringoamigdalitis agudas.

Los agentes virales son comunes en los dos o tres primeros años de vida y menos frecuentes después de la pubertad.

Los virus más asociados son los rinovirus (20%), el coronavirus (5%), el adenovirus (5%), el herpes simple (4%), la influenza (2%) y parainfluenza (2%), entre otros (Coxsackie, citomegalovirus, Epstein-Barr virus, VIH).

Las faringoamigdalitis bacteriana corresponden de 20 a 40 por ciento de los casos.

El Streptococcus pyogenes es responsable de alrededor del 20 al 30% de las faringoamigdalitis agudas en niños en edad escolar y adolescentes.

El Mycoplasma pneumoniae puede también ser causa de faringitis en la población entre 9 y 19 años.

Otras bacterias como Staphylococcus aureus, Haemophilus sp y Moraxella catarrhalis, son responsables de recaídas de infecciones estreptocócicas.

El principal medio de adquirir la infección es por el contacto con el individuo enfermo, ya que éste elimina en el aire pequeñas partículas conteniendo los agentes causales.

Cuando la persona sana entra en contacto con esas partículas pasa a ser colonizada por los agentes, los cuales pueden lograr vencer las barreras naturales de defensa del organismo y crecer a punto de desencadenar un proceso inflamatorio.

El contacto con objetos tocados por el individuo enfermo también puede ser una fuente potencial de transmisión, pues el hábito de rascar la nariz o colocar la mano delante de la boca al toser hace que los agentes causantes sean conducidos por la mano contaminada hasta vasos, cubiertos, platos u otros objetos de uso personal y colectivo.

Síntomas de la faringoamigdalitis

La manifestación del agente causante puede tener síntomas variables. Las infecciones virales usualmente son más leves, y cursan con fiebre baja o incluso ausente, poco dolor de garganta y malestar leve.

El paciente con faringoamigdalitis viral presenta síntomas de leve intensidad. Los principales son dolor de garganta y disfagia (dificultad para tragar).

La mayoría de los pacientes presentarán mialgia (dolor muscular) y fiebre baja, asociadas a resfrío y estornudos. El examen físico muestra coloración rojiza de la mucosa faríngea.

Las amígdalas pueden estar aumentadas, pero a menudo no hay exudado (pus).

En las faringomigdalitis virales se observan otras señales, no restringidas al área de las amígdalas y de la faringe, que son comunes a infecciones de las vías respiratorias, como los estornudos la tos, la constipación nasal, la conjuntivitis y la ronquera.

Las infecciones bacterianas son más intensas, pues el paciente presenta típicamente fiebre muy alta y presencia de escalofríos, dolor de garganta intenso, dolor en el cuerpo, malestar, dificultad para tragar, dolor en la barriga y vómitos.

Diagnóstico de la faringoamigdalitis

El diagnóstico de la faringoamigdalitis se realiza por el examen de las vías aéreas superiores, la cual demuestra alteraciones típicas de un proceso inflamatorio.

A menudo los médicos optan por iniciar el tratamiento basado en hallazgos clínicos

Raramente es necesaria la solicitud de exámenes complementarios. Estos deben ser solicitados sólo en los casos más graves, con una evolución atípica o ante una duda diagnóstica.

Tratamiento de la faringoamigdalitis

La etiología de la infección (viral o bacteriana) indicará si el uso de antibióticos es necesario o no.

La faringoamigdalitis viral es un cuadro autolimitado y comúnmente se prescriben medicamentos que atenúen los síntomas presentados.

El tratamiento de las infecciones virales no es específico y consiste en terapias de apoyo con medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, reposo en el período febril, estimular la ingestión de líquidos no ácidos y no gasificados y de alimentos de consistencia blanda, preferentemente fríos o helados, gárgaras con solución salina isotónica tibia.

Las infecciones bacterianas, además de recibir terapia sintomática, son tratadas con el uso de antibióticos capaces de eliminar las bacterias causantes del proceso.

El tratamiento específico de las faringoamigdalitis va a depender básicamente de la edad, condiciones generales de salud y antecedentes médicos, extensión de la infección y tipo de infección.

También debe tomarse en cuenta la tolerancia del paciente para los medicamentos, interacciones y procedimientos, evolución de las inflamaciones e infecciones y el parecer del paciente y / o de la familia.

Los casos graves y atípicos deben recibir atención hospitalaria, donde las conductas terapéuticas se toman según los diagnósticos medicos.

Los tratamientos pueden ser clínicos, con medicamentos o quirúrgicos dependiendo de la causa, extensión, repetición o severidad de los cuadros.

Complicaciones

La mayoría de los casos de faringitis y amigdalitis se desarrollarán sin complicaciones. Pero, si la enfermedad es causada por estreptococos, pueden ocurrir complicaciones poco frecuentes. El tratamiento con antibióticos puede prevenir estas complicaciones.

Si no se tratan adecuadamente las faringoamigdalitis causadas por estreptococos (bacterias) puede causar complicaciones como:

Escarlatina

Esta se deriva de la producción de endotoxinas. Las manifestaciones incluyen erupción cutánea papular y eritematosa.

Fiebre reumática

Se observa el dolor y la hinchazón de las articulaciones, endocarditis (inflamación de las estructuras cardiacas), debilidad muscular, movimientos involuntarios y descoordinados.

Glomerulonefritis

Hay una inflamación del glomérulo, unidad funcional del riñón formada por una maraña de capilares, donde ocurren el filtrado de la sangre y la formación de la orina.

Síndrome del shock tóxico estreptocócico

Esto ocurre después de infección o colonización estreptocócica. La hipotensión está asociada a insuficiencia renal, coagulopatía, anormalidades de la función hepática, síndrome de la angustia respiratoria del adulto, necrosis tisular extensa y erupción eritemato-macular.