Lupus Eritematoso Sistémico: Definición, Causas, Síntomas, Diagnóstico, Tratamiento y Complicaciones

LES

Es una enfermedad multisistémica crónica de origen autoinmune.

Afecta principalmente la piel y las articulaciones, aunque cualquier órgano puede estar involucrado.

El lupus eritematoso Sistémico (LES), comúnmente llamado lupus, puede afectar prácticamente a cualquier órgano del cuerpo.

El sistema inmunológico del cuerpo que normalmente funciona para proteger contra invasores extraños, se vuelve hiperactivo, la formación de anticuerpos atacan a los tejidos y órganos normales, como los pulmones, el corazón, el cerebro, los riñones y a su vez afecta la sangre.

El lupus se caracteriza por períodos de enfermedad, llamados exacerbaciones y períodos de bienestar o quietud (remisión).

Debido a que sus síntomas aparecen y desaparecen, pueden confundirse con los de otras enfermedades, el lupus es difícil de diagnosticar. No hay una sola prueba de laboratorio que definitivamente puede demostrar que una persona tiene esta enfermedad compleja.

Afecta especialmente a mujeres entre 20 a 45 años de edad, pero también puede afectar a todos los grupos de edad, incluyendo los niños de ambos sexos.

El diagnóstico se realiza sobre bases clínicas y en base a la presencia de anticuerpos frente a los antígenos nucleares como los anticuerpos antinucleares (ANA) y serologías relacionadas, tales como anti ADN de doble cadena.

Otros tipos de lupus

Aunque «Lupus» en término amplio se refiere a la LES, esto es sólo un tipo de la enfermedad. Hay otros dos tipos de lupus:

Lupus eritematoso discoide: que afecta principalmente la piel. Los síntomas de esta forma de Lupus incluyen una erupción en la cara, cuero cabelludo, o en otro lugar. La erupción puede durar días o años, y puede repetirse.

El lupus inducido por medicamentos: es provocado por ciertos medicamentos, por lo general desaparece cuando se suspende el medicamento. Los síntomas de esta forma de lupus pueden ser más leves.

Causas del lupus eritematoso sistémico

Factores hormonales: el predominio y el pico de incidencia femenina en mujeres con edad fértil es evidencia circunstancial de factores hormonales en la patogenia del lupus eritematoso.

Las hormonas juegan un papel importante en la patogénesis del lupus. Por ejemplo, el uso de anticonceptivos que contienen estrógeno se asocia con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Factores genéticos: la predisposición genética se puede presentar debido a la tasa de concordancia en gemelos monocigóticos alrededor de 30% a 50%.

Factores ambientales: los factores ambientales como la luz ultravioleta y la luz solar pueden presentar agudizaciones de la enfermedad, particularmente en la enfermedad de la piel.

El polvo de sílice, que se encuentra en materiales tales como el suelo, el cemento y el humo del cigarrillo, puede aumentar el riesgo de contraer lupus eritematoso. El tabaquismo se asocia con una mayor prevalencia y mayor gravedad.

Síntomas del lupus eritematoso sistémico

Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Dolor en las articulaciones: la mayoría de las personas con lupus eritematoso manifiesta dolor en sus articulaciones como uno de los primeros síntomas de la enfermedad, acompañado inflamación o debilidad en los músculos.
  • Dolor en el pecho: el lupus puede causar inflamación que puede afectar los órganos y conducir a problemas serios. Los síntomas tales como dolor en el pecho se pueden presentar debido a una inflamación alrededor de los pulmones, en el corazón o en la membrana que rodea el corazón.
  • Problemas en los riñones: puede causar inflamación en los riñones y afectar la capacidad para liberar del cuerpo toxinas y otros residuos. Los síntomas incluyen sangre en la orina; orinar con frecuencia, especialmente por la noche, hinchazón inexplicable en los pies, las piernas, los dedos de las manos y los brazos. Si no se trata a tiempo, puede causar daño permanente.
  • Erupción mariposa: también se denomina eritema malar, aparece en las mejillas y la nariz en forma de mariposa. Puede llegar a ser peor después de la exposición al sol, por lo que se recomienda cuidar la piel con un protector solar y un sombrero. Por lo general, el sarpullido no pica.
  • Sensibilidad a la luz: muchas personas con lupus son fotosensibles, lo que significa que desarrollan erupciones en respuesta a la luz solar. Si usted ya tiene una erupción, el sol puede empeorar la situación.
  • Dedos azules: algunas personas desarrollan el fenómeno de Raynaud, en el cual la sangre no puede llegar a la superficie de la piel, y los dedos se tornan azules o blancos cuando hace frío. En el momento en que retorna el flujo de sangre, la piel puede enrojecerse, y se puede sentir una vibración o sensación de hormigueo.
  • Llagas o lesiones: alrededor del 95 por ciento de las personas con lupus desarrollan llagas o lesiones dentro de la boca o la nariz.
  • Fiebre, dolor de cabeza, pérdida de cabello y fatiga.

No olvide indicar a su médico todos los síntomas que siente para que él o ella puedan determinar lo que realmente está afectando su salud.

Diagnóstico del lupus eritematoso sistémico

Su médico realizará un examen físico para verificar si hay signos y síntomas típicos de lupus, que incluyen:

  • Erupciones de sensibilidad al sol, como una erupción malar o mariposa.
  • Úlceras de membrana mucosa, que pueden ocurrir en la boca o la nariz.
  • Artritis, que es hinchazón o sensibilidad de las pequeñas articulaciones de las manos, pies, rodillas y muñecas.
  • Pérdida de cabello.
  • Adelgazamiento del cabello.
  • Signos de afectación cardíaca o pulmonar, como soplos, frotamientos o latidos cardíacos irregulares.

Ninguna prueba individual es diagnóstica para LES, pero los exámenes que pueden ayudar a su médico a llegar a un diagnóstico informado incluyen:

  • Análisis de sangre, como análisis de anticuerpos y un conteo sanguíneo completo.
  • Un análisis de orina.
  • Una radiografía de tórax.

Su médico podría derivarlo a un reumatólogo, que es un médico especializado en el tratamiento de trastornos de las articulaciones y tejidos blandos y enfermedades autoinmunes.

Tratamiento

No existe cura para el LES. El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. El tratamiento puede variar según la gravedad de los síntomas y las partes del cuerpo que afectan el LES. Los tratamientos pueden incluir:

  • Medicamentos antiinflamatorios para el dolor y la rigidez en las articulaciones.
  • Cremas con esteroides para erupciones.
  • Corticosteroides para minimizar la respuesta inmune.
  • Medicamentos antipalúdicos para problemas de piel y articulaciones.
  • Fármacos modificadores de la enfermedad o agentes específicos del sistema inmunitario para casos más graves.

Hable con su médico sobre su dieta y hábitos de vida. Su médico podría recomendarle comer o evitar ciertos alimentos y minimizar el estrés para reducir la probabilidad de desencadenar síntomas.

Es posible que deba realizarse exámenes de detección de osteoporosis, ya que los esteroides pueden adelgazar sus huesos.

Su médico también puede recomendar atención preventiva, como inmunizaciones seguras para personas con enfermedades autoinmunes y exámenes cardíacos.

Complicaciones a largo plazo

Con el tiempo, el LES puede dañar o causar complicaciones en los sistemas de todo el cuerpo. Las posibles complicaciones pueden incluir:

  • Coágulos sanguíneos e inflamación de los vasos sanguíneos o vasculitis.
  • Inflamación del corazón o pericarditis.
  • Un ataque al corazón.
  • Un derrame cerebral.
  • Cambios en la memoria.
  • Cambios de comportamiento.
  • Convulsiones.
  • Inflamación del tejido pulmonar y el revestimiento del pulmón, o pleuritis.
  • Inflamación renal.
  • Disminución de la función renal.
  • Insuficiencia renal.

El LES puede tener graves efectos negativos en su cuerpo durante el embarazo. Puede provocar complicaciones en el embarazo e incluso un aborto espontáneo. Hable con su médico sobre formas de reducir el riesgo de complicaciones.