Leucocoria – Pupila Blanca: Síntomas, Causas, Diagnóstico y Tratamiento

retinoblastoma

Es un signo clínico que se caracteriza por la aparición de una mancha blanca en la región pupilar.

Leucocoria significa literalmente «pupila blanca«, esta ocurre cuando la pupila (el orificio circular en el centro del iris, a través del cual los rayos de luz entran en el ojo) es de color blanco en lugar del negro habitual.

En casos más obvios la pupila tiene color blanco en todo momento. En otras situaciones se torna blanca solo en ciertas circunstancias, como cuando la pupila se agranda en una habitación oscura.

A veces, la leucocoria se detecta en las fotografías cuando una pupila tiene un reflejo anormal o «blanco» en comparación con el otro ojo que tiene un «reflejo rojo» normal.

La leucocoria es uno de los principales signos de retinoblastoma. Sin embargo, varias otras afecciones también pueden presentarse con leucocoria, y es fundamental diferenciar el retinoblastoma de estos denominados pseudoretinoblastomas para un tratamiento adecuado.

Cualquier paciente con un reflejo rojo anormal debe ser evaluado rápidamente por un oftalmólogo. También se justifica un examen reflejo rojo en cada visita pediátrica desde el nacimiento hasta los 3 años y, más tarde, como parte del examen de la vista.

Síntomas de la leucocoria

La leucocoria puede ser un signo común en diversas condiciones oculares, como cataratas y enfermedades vítreas y retinianas. Puede caracterizarse por un reflejo pupilar blanquecino que difiere del reflejo ocular rojo normal.

El reflejo ocular rojo aparece cuando un haz de luz se enfoca en el ojo a través de la pupila, la luz es parcialmente absorbida y parcialmente reflejada por la retina hacia atrás a través de la pupila, apareciendo como un reflejo rojizo anaranjado que caracteriza el color normal de la retina y la coroides.

Un diagnóstico temprano es posible con la prueba de reflejos rojos, que reduce la morbilidad y posiblemente la mortalidad de varios condiciones oculares.

Causas de la leucocoria

Un brillo blanco en el ojo, una pupila blanca o un reflejo blanco pueden ser un síntoma de retinoblastoma, un tipo raro de cáncer de ojo que afecta a bebés y niños pequeños menores de seis años.

El término médico para este reflejo en el ojo blanco es leucocoria, leuco significa blanco y kore significa pupila. En los humanos ocurre cuando hay un reflejo de luz anormal en el ojo. Aparecerá más a menudo en fotografías o con poca luz.

Puede ser causada por enfermedades oculares congénitas o adquiridas. Esta es una emergencia oftalmológica particularmente debido a la necesidad de diagnosticar y tratar con prontitud enfermedades como el retinoblastoma, el glaucoma, el desprendimiento de retina y las infecciones.

Ver un brillo blanco en el ojo de su hijo puede ser extremadamente preocupante, pero recuerde que el retinoblastoma es muy raro, alrededor de 50 casos se diagnostican en el Reino Unido cada año y hay varias otras causas de ojo blanco.

Pero para descartar cualquier cosa grave, siempre recomendamos que si detecta algo inusual, haga que su hijo sea revisado por un profesional de la salud tan pronto como sea posible.

Las posibles condiciones que producen leucocoria o un resplandor blanco en la pupila del ojo incluyen:

  • Luz que brilla sobre el nervio óptico: esta es la causa más común de reflejos blancos o pupilas blancas en una foto. La luz que ingresa al ojo en un cierto ángulo puede reflejarse desde el nervio óptico. Esto se magnifica y se puede ver el efecto del ojo blanco.
  • Catarata: esta es la segunda causa más común de un reflejo blanco. Una opacidad que se desarrolla en la lente del ojo puede aparecer como un efecto de ojo blanco en una foto. La cirugía puede tratar esta condición.
  • Vítreo primario hiperplásico persistente: el vítreo es la sustancia gelatinosa que se encuentra dentro del ojo y esta afección se debe a un trastorno embriológico que produce una catarata o una retina con cicatrices.
  • Hemorragia vítrea: pequeñas cantidades de sangre se filtran hacia la gelatina en el ojo, posiblemente a partir de una pequeña rasgadura en la retina, lo que impide que gran parte de la luz atraviese la retina y cause un ojo blanco.

Si ha visto un brillo blanco en el ojo de su hijo, es importante que lo revise un profesional de la salud (por ejemplo, un médico de cabecera u óptico) lo antes posible.

Recuerde que el retinoblastoma es raro y puede haber muchas otras razones para que aparezca, pero es mejor examinarse los ojos para descartar cualquier cosa grave.

Diagnóstico de la leucocoria

El oftalmólogo puede evaluar a un paciente que parece tener este síntoma, verificando un reflejo rojo y recabar otra información sobre la apariencia visual del ojo en el proceso. Toda esta información es diagnósticamente útil.

Es muy importante recibir un estudio exhaustivo de leucocoria, ya que este síntoma generalmente se asocia con enfermedades que se sabe que causan pérdida de visión o dificultades con la percepción visual.

El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden brindar a las personas una mayor posibilidad de preservar su visión.

El diagnóstico diferencial de leucocoria incluye:

  • Anormalidades de la cámara anterior o lente.
  • Catarata.
  • Opacidad .
  • Glaucoma.
  • Hipopion (es decir, glóbulos blancos que se acumulan en la cámara anterior).
  • Anomalías congénitas.
  • Coloboma de retina, coroides o nervio óptico.
  • Desprendimiento de retina.
  • Pliegue de la retina.
  • Infección.
  • Inflamación.
  • Uveítis.
  • Neoplasia.
  • Trauma.
  • Cuerpo extraño.
  • Desprendimiento de retina.
  • Fibrosis retiniana.
  • Anormalidades vasculares.
  • Hemangioma coroideo.

Tratamiento para la leucocoria

Los tratamientos varían, dependiendo de las condiciones que parezca tener el paciente. La cirugía, la quimioterapia, los medicamentos y la radiación son todas las cosas que se pueden recomendar al paciente.

Las personas que desean una segunda opinión pueden considerar trabajar con un médico que se especialice en el tratamiento de una afección dada para asegurarse de que tengan acceso a la información más reciente sobre el diagnóstico y el tratamiento de la afección.

Los médicos que tratan el retinoblastoma con regularidad, por ejemplo, tienden a tener mejores opciones de tratamiento, así como mejores resultados para el paciente.