Pericarditis Constrictiva: Definición, Síntomas, Causas, Factores de Riesgo, Tratamiento y Perspectivas

insuficiencia cardiaca

Es una inflamación a largo plazo o crónica del pericardio.

El pericardio es la membrana que rodea el corazón. La inflamación en esta parte del corazón causa cicatrices, engrosamiento y endurecimiento muscular, o contractura.

Con el tiempo, el pericardio pierde su elasticidad y se vuelve rígido. La afección es rara en los adultos, y es aún menos común en los niños.

Puede convertirse en un grave problema de salud. Si no se trata, un pericardio rígido puede conducir a síntomas de insuficiencia cardíaca, e incluso puede poner en peligro la vida. Hay tratamientos eficaces para la condición.

Síntomas de la pericarditis constrictiva

Los síntomas de la pericarditis constrictiva incluyen:

  • Dificultad respiratoria que se desarrolla lentamente y empeora.
  • Fatiga.
  • Abdomen hinchado.
  • Hinchazón severa crónica en las piernas y los tobillos.
  • Debilidad.
  • Fiebre.
  • Algunos pueden experimentar dolor en el pecho.

Causas de la pericarditis constrictiva

Cuando la cubierta de su corazón se inflama crónicamente, se vuelve rígida. Como resultado, su corazón no puede estirar tanto como debería cuando late.

Esto puede evitar que las cámaras cardíacas se llenen con la cantidad correcta de sangre. Esto es lo que conduce a los síntomas de la insuficiencia cardíaca.

La causa de la pericarditis constrictiva no siempre se conoce. Sin embargo, las posibles causas pueden incluir:

Algunas de las causas menos comunes son:

  • Infección viral.
  • Infección bacteriana.
  • Mesotelioma, que es un tipo poco común de cáncer causado por la exposición al asbesto.

En algunos casos, su médico puede no ser capaz de encontrar la causa de la inflamación. Hay un montón de opciones de tratamiento, incluso si la causa de la condición nunca se encuentra.

Factores de riesgo

Los siguientes factores aumentan el riesgo de desarrollar esta condición:

  • Pericarditis: la pericarditis no tratada puede convertirse en crónica.
  • Trastornos autoinmunes: se ha demostrado que el lupus sistémico, la artritis reumatoide y otras enfermedades inmunes aumentan el riesgo de pericarditis constrictiva.
  • Traumatismo o lesión al corazón: después de haber tenido un ataque al corazón o haber sufrido una cirugía de corazón puede aumentar su riesgo.
  • Medicamentos: la pericarditis es un efecto secundario de algunos medicamentos.
  • Género y edad: la pericarditis constrictiva es más común en hombres entre las edades de 20 y 50.

Diagnóstico de la pericarditis constrictiva

Esta condición es difícil de diagnosticar. Puede confundirse con otras afecciones del corazón como:

  • Cardiomiopatía restrictiva: que ocurre cuando las cámaras cardíacas no pueden llenarse de sangre debido a la rigidez en el corazón.
  • Taponamiento cardíaco: que se produce cuando el líquido entre el músculo cardíaco y el pericardio comprime el corazón.

A menudo se realiza un diagnóstico de pericarditis constrictiva descartando estas otras condiciones.

Su médico le preguntará acerca de sus síntomas y realizará un examen físico. Los siguientes signos son comunes:

  • Venas del cuello que sobresalen debido al aumento de la presión arterial, que se llama signo de Kussmaul.
  • Sonidos cardíacos débiles o distantes.
  • Inflamación del hígado.
  • Líquido en el área del vientre.

Su médico puede ordenar uno o más de los siguientes exámenes:

  • Pruebas de imagen: las resonancias magnéticas, las tomografías computarizadas y los rayos X del tórax producen imágenes detalladas del corazón y del pericardio. Una tomografía computarizada y una resonancia magnética pueden detectar espesamiento en el pericardio y coágulos sanguíneos.
  • Cateterización cardiaca: en el cateterismo cardíaco, su médico inserta un tubo delgado en el corazón a través de la ingle o el brazo. El tubo recoge muestras de sangre, elimina el tejido para la biopsia y toma medidas desde el interior del corazón.
  • Electrocardiograma: un electrocardiograma mide los impulsos eléctricos de su corazón. Irregularidades pueden sugerir que tiene pericarditis constrictiva u otra afección cardíaca.
  • Ecocardiograma: un ecocardiograma hace una imagen de su corazón usando ondas sonoras. Puede detectar líquido o engrosamiento en el pericardio.

Tratamiento de la pericarditis constrictiva

El tratamiento se centra en mejorar la función de su corazón. En las primeras etapas de la pericarditis, puede recomendarse lo siguiente:

  • Tomar píldoras para eliminar el exceso de líquidos, que se llaman diuréticos.
  • Tomar analgésicos para controlar el dolor, que se llaman analgésicos.
  • Disminuyendo su nivel de actividad.
  • Disminuir la cantidad de sal en su dieta.
  • Tomar anti-inflamatorios de venta libre, como Advil o Motrin.
  • Tomar colchicina (Colcrys).
  • Tomar Corticosteroides.

Si está claro que tiene pericarditis constrictiva y sus síntomas se han vuelto graves, su médico puede sugerir una pericardiectomía.

En esta cirugía, partes del saco cicatrizado se cortan alrededor del corazón. Esta es una cirugía complicada que tiene algún riesgo, pero a menudo es la mejor opción.

Perspectiva a largo plazo

Si no se trata, esta condición puede poner en peligro la vida. Usted puede desarrollar síntomas de insuficiencia cardíaca. Sin embargo, muchas personas con pericarditis constrictiva pueden llevar vidas sanas si reciben tratamiento para su condición.

El pericardio normal es un saco fibroelástico que rodea al corazón y que contiene una fina capa de líquido.

Cuando se acumulan cantidades mayores de líquido (derrame pericárdico) o cuando el pericardio se vuelve cicatrizado e inelástico, puede ocurrir uno de los tres síndromes compresivos pericárdicos:

  • Taponamiento cardíaco: el taponamiento cardíaco, que puede ser agudo o subagudo, se caracteriza por la acumulación de líquido pericárdico bajo presión. Las variantes incluyen baja presión (oculta) y taponamiento regional.
  • Pericarditis efusiva-constrictiva: la pericarditis constrictiva se caracteriza por una fisiología constrictiva subyacente con un derrame pericárdico coexistente, a menudo con taponamiento cardíaco. Esto generalmente resulta en una imagen hemodinámica mixta con características tanto de constricción como de taponamiento.

Se puede pensar erróneamente que estos pacientes sólo tienen taponamiento cardíaco; Sin embargo, la elevación de la presión auricular derecha y de la presión pulmonar después del drenaje del líquido pericárdico apunta al proceso constrictivo subyacente.

Tanto en la pericarditis constrictiva típica como en la pericarditis efusiva-constrictiva, el llenado cardíaco es impedido por una fuerza externa.

El pericardio normal puede estirarse para acomodar cambios fisiológicos en el volumen cardíaco. Sin embargo, después de superado su volumen de reserva, el pericardio se endurece notablemente.

En los síndromes severos de compresión pericárdica, el pericardio se vuelve virtualmente inelástico, resultando en una capacidad mínima para adaptarse a los cambios de volumen.