Bronquitis Crónica: Síntomas, Causas, Diagnóstico, Tratamiento, Complicaciones, Pronóstico y Prevención

Los tubos bronquiales se extienden desde la tráquea y terminan en los alvéolos de los pulmones.

La bronquitis es un término que describe la inflamación de los bronquios que produce secreciones excesivas de moco en los tubos, lo que produce inflamación del tejido que puede estrechar o cerrar los bronquios.

El sistema bronquial se asemeja a un árbol invertido y algunas veces se lo denomina «árbol bronquial«.

Algunos autores incluyen la tráquea y la vía aérea superior en la definición de bronquitis.

Hay dos tipos principales de bronquitis, aguda y crónica.

La bronquitis crónica difiere de la bronquitis aguda de varias maneras, por ejemplo, patología, progresión de la enfermedad, causas principales, tratamientos y pronóstico.

Las incidencias recurrentes de bronquitis aguda son los primeros pasos que pueden conducir al desarrollo de bronquitis crónica, de acuerdo con algunos médicos e investigadores.

La bronquitis crónica tiene como signos característicos una tos recurrente por 3 meses y puede durar hasta 2 años, esta tos viene con producción de esputo.

En los bronquios se puede generar mucha inflamación e hinchazón y una producción de mucosidad en exceso.

Existe un cambio en las células que revisten las vías respiratorias en diversos grados, debido a la inflamación.

Muchas células que recubren las vías respiratorias pierden la función de sus cilios (apéndices similares a pelos que son capaces de latir rápidamente) y, finalmente, las células ciliadas se pierden.

Las estructuras encargadas de mantener la tráquea, los bronquios y las cavidades nasales libres de partículas y líquido (generalmente moco) mediante el movimiento de las mismas sobre su superficie de revestimiento, se conocen como cilios.

A menudo se reemplazan estas células que ayudan a despejar las secreciones (células ciliadas) por células caliciformes.

Estas células son las encargadas de secretar moco en las vías respiratorias.

El crecimiento de bacterias se ve favorecido gracias al ambiente cálido y húmedo de las vías respiratorias junto con los nutrientes que se hayan en el moco.

Debido al sobrecrecimiento bacteriano y a la respuesta inflamatoria del cuerpo, el moco a menudo se infecta.

El flujo de aire hacia y desde los alvéolos pulmonares, se ve habitual y notablemente afectado por la inflamación, la hinchazón y el moco, al estrechar y obstruir parcialmente los bronquios y bronquiolos.

La irritación de las vías respiratorias, puede generar la estimulación de los músculos que rodean dichas vías.

Un estrechamiento de las vías aéreas puede generarse debido a este espasmo muscular también conocido como broncoespasmo.

El espasmo muscular y la inflamación de larga duración presentes en la bronquitis crónica, dan como resultado un estrechamiento no reversible y permanente de las vías aéreas respiratorias, esta condición se le conoce como EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Cuando el cuerpo intenta limpiar y desobstruir los bronquios en las vías respiratorias de partículas y moco o como una reacción exagerada a la inflamación en curso, se genera la tos crónica.

Los síntomas de la bronquitis crónica aumentan con el tiempo, por lo que se puede volver una enfermedad progresiva.

Para algunos médicos o investigadores la bronquitis crónica puede ser considerada como un tipo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

El enfisema, el asma y la bronquitis crónica forman parte del EPOC.

Los pacientes comúnmente tienen componentes de cada una de las condiciones anteriormente mencionadas, ya que estas no son siempre separables.

En el caso de la inflamación de las vías respiratorias, las secreciones retenidas, la obstrucción de la vía aérea fija y la bronquitis crónica pueden provocar una falta de coincidencia del flujo de aire a los pulmones y del flujo sanguíneo.

Esto puede deteriorar la eliminación del producto de desecho, el dióxido de carbono y la oxigenación de la sangre.

La mayoría de las personas que son diagnosticadas con esta afección tiene 45 años o más, aunque todas las personas pueden desarrollarla.

Signos y síntomas

Los signos y síntomas más característicos de la enfermedad incluyen:

  • La dificultad para respirar (disnea): en la mayoría de los casos, la falta de aliento y la tos al realizar una actividad están presentes en las personas que sufren de bronquitis crónica; la dificultad para respirar en reposo, generalmente es un indicativo para el EPOC. Este síntoma aumenta gradualmente con la gravedad de la enfermedad.
  • Tos y la producción de secreciones (esputo): estos síntomas suelen mantenerse por 3 meses, durante 2 años y están presentes a diario. La secreción puede tener un color amarillento, verdoso, transparente e inclusive en algunas ocasiones con manchas de sangre.
  • Los sibilantes: es un ruido o sonido agudo producido por las vías respiratorias cuando estas se encuentran medianamente obstruidas.

Algunos otros síntomas que pueden estar presentes en la bronquitis crónica son:

  • Dolores musculares.
  • Dolor de garganta.
  • Congestión nasal.
  • Dolores de cabeza.
  • Fatiga.

La agudización de esta enfermedad se produce en el momento en que los síntomas se vuelven más recurrentes o empeoran.

Estas complicaciones a menudo pueden necesitar de un aumento en los medicamentos respiratorios inhalados y pueden requerir antibióticos y medicamentos esteroides.

Los síntomas y signos de la agudización del EPOC o de la bronquitis crónica son:

  • Cianosis: afección que puede desarrollarse en personas con EPOC avanzado y se caracteriza por el tono grisáceo y azul que toma la piel por la falta de oxigenación.
  • Tos consecuente: que puede generar dolor e incomodidad en el pecho.
  • Fiebre: que generalmente evidencia la presencia de una bacteria secundaria o una infección pulmonar.

Causas

Para la bronquitis crónica hay muchas posibles causas, pero la más resaltante y común es el humo de cigarro o tabaco.

Una gran cantidad de personas que sufren de esta enfermedad son diagnosticadas después de haber sido o de seguir siendo fumadores, además, diversas investigaciones comprueban el hecho que el ser fumador a largo plazo incrementa el riesgo de contraer bronquitis crónica.

No obstante, existen otros factores que tienen la capacidad de aumentar el riesgo de contraer bronquitis crónica, como lo son:

  • Muchos otros irritantes inhalados: por ejemplo, smog, contaminantes industriales y solventes.
  • Las infecciones respiratorias: que pueden ser tanto bacterianas como virales. Cuando una bronquitis aguda o una infección se da muy recurrentemente puede ocasionar la aparición de la bronquitis crónica.
  • Enfermedades subyacentes: como la dilatación congénita o adquirida de los bronquiolos (bronquiectasia), la fibrosis quística, la predisposición genética familiar a la bronquitis, asma, la insuficiencia cardíaca congestiva y la inmunodeficiencia.

El tabaquismo y la exposición prolongada al humo de tabaco y cigarro, son los principales factores de riegos para la obtención de esta enfermedad. No obstante, existen otros que incluyen:

  • Reflujo gástrico: por inhalación de contenido gástrico.
  • Contacto repetitivo con contaminantes: sobretodo elementos que se pueden inhalar como el cloro, amoniaco, sulfuro de hidrógeno, polvo, dióxido de azufre y bromo.

¿Cuándo consultar a un doctor?

Llame u otros servicios de emergencia si:

  • La respiración se detiene.
  • Existen problemas moderados y graves para respirar: estos problemas implican la dificultad de respirar durante actividad física o para hablar diciendo oraciones completas.
  • Se produce un dolor de pecho severo o el dolor de pecho empeora rápidamente.
  • Las tos se presenta con cantidades significativas de sangre.

Si usted ha sido diagnosticado con EPOC anteriormente y presenta los siguientes síntomas, informe a su médico:

  • Tiene dificultad para respirar o sibilancias que empeoran rápidamente.
  • Siente dolor en el pecho.
  • Si tose recurrentemente y de manera más profunda, especialmente si se presenta un aumento en el esputo y una variación el en color del mismo.
  • Ha aumentado la hinchazón en sus piernas o barriga.
  • Tiene fiebre alta [más de 101 ° F (38.3 ° C)].
  • Tiene síntomas similares a los de una gripe.

Si sus síntomas (tos, moco y / o dificultad para respirar) repentinamente empeoran, es posible que tenga un brote de EPOC o una exacerbación.

El tratamiento rápido para un brote puede ayudarlo a mantenerse fuera del hospital.

Llame a su médico pronto para una cita si:

  • Sus síntomas empeoran lentamente y no ha visto a un médico recientemente.
  • La fiebre durante un resfriado dura más de 2 días.
  • La medicina no le está haciendo el mismo efecto que antes.
  • La falta de aliento ocurre o empeora notablemente.
  • Su tos empeora.
  • Tiene síntomas de EPOC, aunque aún no ha sido diagnosticado.

Diagnóstico

Los profesionales de la salud diagnostican la bronquitis crónica según el historial médico de la persona, el examen físico y las pruebas de diagnóstico.

Si existe una tos diaria (con producción de mucosidad) que dura 3 meses por al menos 2 años, se considera que puede encajar con los síntomas para el diagnóstico de la bronquitis crónica.

Las sibilancias, y prolongaciones de la exhalación de la respiración, que son signos de la obstrucción del flujo de aire en los pulmones, pueden ser medidos mediante los exámenes físicos por profesionales de la salud.

El examen más común que se realiza para descartar problemas pulmonares adicionales como la neumonía y la obstrucción bronquial, son las radiografías de tórax.

Algunas otras pruebas adicionales se pueden realizar para caracterizar la estructura y función de los pulmones y ayudar a excluir otras afecciones (como la tuberculosis, el cáncer de pulmón y las infecciones pulmonares), estas pruebas incluyen:

  • Tomografía computarizada de tórax.
  • Un conteo sanguíneo completo.
  • Pruebas de función pulmonar.
  • Mediciones de gases en la sangre.

El médico en cargado de diagnosticar y tratar esta enfermedad es el neumólogo (especialista en enfermedades pulmonares).

Pruebas hechas según sea necesario:

  • Oximetría: permite ver la saturación de oxígeno en la sangre. Esta prueba proporciona menos información que la prueba de gas arterial y nos permite saber si se necesita tratamiento con oxígeno.
  • Prueba de gas arterial en sangre: este examen nos deja medir los niveles de ácido, dióxido de carbono y oxígeno en la sangre.
  • Electrocardiograma: estas pruebas pueden encontrar ciertos problemas cardíacos que pueden causar dificultad para respirar.
  • Factor de transferencia para monóxido de carbono: con este examen médico podemos observar que tan grave es el EPOC o la bronquitis mediante el análisis del daño en sus pulmones.

Pruebas raramente realizadas:

  • Una exploración CT o escaneo CT: esta prueba le permite a los ver a los médicos una imagen más clara de los pulmones.
  • Prueba de antitripsina alfa-1 (AAT): AAT es una proteína que su cuerpo fabrica y que ayuda a proteger los pulmones. Es más probable que una persona contraiga un enfisema si no tiene suficiente producción de AAT en su cuerpo.

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la para la bronquitis crónica y el EPOC incluyen:

  • Reducir la velocidad en que avanza la enfermedad evitando factores desencadenantes como el aire contaminado y dejando de fumar.
  • Mejorar los síntomas, como la tos y la obstrucción respiratoria con medicinas.
  • Incrementar su calidad de vida y salud en general.
  • Con los medicamentos y tratamientos, lograr prevenir los brotes.

El primer tratamiento es muy sencillo, pero en la mayoría de los casos, el paciente prefiere omitir y/o negar el hecho de que la parte primordial del tratamiento es dejar o evitar el uso de cigarros y tabaco.

Es importante impulsar a los pacientes de todas las maneras posibles para que dejen de fumar, puesto que si continúan con esto solo lograran que se produzca más daño en los pulmones.

Cuando el paciente deja de fumar (en la mayoría de los casos) la tos tiende a desaparecer después de un mes de haber dejado de hacerlo.

Los esteroides y los broncodilatadores son los dos tipos de medicamentos más usados para tratar esta enfermedad.

  • Los broncodilatadores: (por ejemplo, albuterol, metaproterenol, formoterol y salmetero) funcionan al relajar los músculos lisos que rodean los bronquios, lo que permite que las vías respiratorias internas expandir.
  • Los esteroides: ayudan a reducir la inflamación, y en consecuencia disminuyen las secreciones bronquiales y la obstrucción de las vías respiratorias. Algunos de los esteroides más comunes son: mometasona, metilprednisona, budesonida y prednisona.

Si la bronquitis crónica o el EPOC empeoran, es posible que necesite otro tratamiento, como:

  • Tratamiento con oxígeno: esto implica obtener oxígeno extra a través de una máscara o a través de un pequeño tubo que se ajusta justo dentro de la nariz.
  • Tratamiento para la debilidad muscular y la pérdida de peso: en muy común que las personas que sufren de bronquitis crónica y EPOC presenten problemas con la fuerza de su cuerpo y su peso.
  • Ayuda con la depresión: como se sabe los problemas psicológicos pueden afectar a incluso más que solo sus pulmones. Es importante verse con un profesional porque esta afección también puede llevar a la depresión, el estrés y la ansiedad. Estas cosas toman energía y pueden empeorar sus síntomas.
  • Cirugía: la cirugía rara vez se usa. Este tratamiento solo realiza en personas que tienen un EPOC muy grave y no han presentado mejoría alguna con la ayuda de los medicamentos.

Lidiando con brotes:

Los brotes de bronquitis crónica, o exacerbaciones, se producen cuando los síntomas (dificultad para respirar, tos y producción de moco) empeoran rápidamente.

Lo principal es no entrar en pánico, si usted se encuentra preparado, lo más probable es que logre controlar el brote.

La mejor manera de prevenir problemas respiratorios graves es con el tratamiento rápido en el hogar.

Es posible que deba de ir al hospital o al consultorio de su médico al momento de un ataque o brote, ya que este puede poner en peligro la vida.

El tratamiento para los brotes de bronquitis crónica incluye:

  • Máquinas para ayudarlo a respirar: ventilación mecánica es el nombre que se le da al uso de la máquina para ayudarlo a respirar. Este método solo se usa si su medicamento no lo ayuda y si la obstrucción de las vías respiratorias es grave.
  • Medicamentos de alivio rápido para ayudarlo a respirar: beta2-agonistas (como albuterol o metaproterenol), los corticosteroides orales (como metilprednisolona o prednisona) y anticolinérgicos (como ipratropio o tiotropio).
  • Antibióticos: estos medicamentos se usan cuando se considera probable una infección pulmonar bacteriana. Las personas con bronquitis crónica tienen un mayor riesgo de neumonía e infecciones pulmonares frecuentes. Es importante tratar de evitarlas, ya que tienden a provocar brotes o complicaciones.

Complicaciones

Las principales complicaciones de la bronquitis crónica son:

  • Dificultad para respirar: a veces severa.
  • Insuficiencia respiratoria.
  • Neumonía.
  • El ventrículo cardíaco derecho se debilita y agranda: provocado por la enfermedad pulmonar.
  • Neumotórax: el colapso pulmonar es causado por la acumulación de aire o gas en el pulmón.
  • Policitemia: los niveles de glóbulos rojos necesarios para transportar oxígeno, son anormalmente altos.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • La enfermedad se agudiza progresivamente.
  • Enfisema.
  • En muchos casos, la muerte.

Pronóstico

Las personas que dejan de fumar o evitan los contaminantes aéreos, tienen un buen pronóstico a lo largo de los años debido a que el daño bronquial se disminuye, a pesar de que esta enfermedad sea crónica y progresiva.

Algunos estudios revelan que en la mayoría de los casos, las personas que dejan de fumar, disminuyen los síntomas de la tos después del mes.

Si el paciente se mantiene alejado del cigarro y del tabaco, eliminara la tos por completo.

El nivel de mejoría de la obstrucción del flujo aéreo depende del cumplimiento de la terapia y de la duración de la lesión.

La recuperación de la función pulmonar será menor en las personas que tienen un mayor deterioro en ella.

Por el contrario, el pronóstico es malo para aquellos pacientes que sufren de irritación bronquial continua, debido a que los brotes empeoran y se hacen más consecutivos, la tos y la disnea se hacen más frecuentes y existe una mayor progresión de las anomalías en la función pulmonar.

Prevención

No fumar:

La mejor manera de evitar que la bronquitis crónica comience o empeore es evitando fumar.

Existen claros beneficios de dejar de fumar, incluso después de años de hacerlo.

Cuando deja de fumar, disminuye el daño a sus pulmones.

La pérdida de la función pulmonar mejora con el paso del tiempo, hasta ser igual a la de un no fumador, en la mayoría de los casos para las personas que dejan de fumar.

Las personas que tienen una deficiencia de alfa-1 antitripsina pueden reducir su riesgo de EPOC grave si reciben inyecciones regulares de alfa-1 antitripsina.

Evite el aire contaminado:

Existen algunos otros elementos que contribuyen a la irritación de las vías respiratorias como el aire contaminado, el polvo y los vapores químicos, por lo que es importante evitarlos.

Obtener vacunas:

  • Vacunas contra la gripe: debe vacunarse contra la gripe todos los años. Cuando las personas con la enfermedad contraen gripe, a menudo se convierte en algo más grave, como la neumonía. La gripe se puede prevenir con la ayuda de la vacuna.
  • Vacuna antineumocócica: recibir una inyección puede ayudarlo a evitar que se enferme gravemente con neumonía. Las personas menores de 65 años generalmente solo necesitan una inyección. Si una persona recibió su primera inyección antes de los 65 años, generalmente los médicos recomiendan una segunda después de cumplir los 65.
  • Vacuna contra la tos ferina: la tos ferina puede aumentar el riesgo de tener un brote de bronquitis. La afección se puede controlar si se coloca debidamente la vacuna contra la tos ferina.

Control del asma:

El desarrollo de la bronquitis crónica se puede prevenir mediante un buen control de la misma. La predisposición genética a la bronquitis crónica actualmente no se puede prevenir.

Diferencia entre bronquitis aguda y bronquitis crónica

La bronquitis aguda generalmente mejora a los pocos días, aunque los síntomas como la tos pueden continuar por algunas semanas.

Si usted es una persona saludable, la membrana mucosa de sus pulmones debería volver a la normalidad después de recuperarse de la primera fase de la infección.

El segundo tipo de bronquitis, o bronquitis crónica, se define por cuánto tiempo dura en su cuerpo, en este caso, tres meses hasta dos años.

Esta inflamación de las membranas de los pulmones requiere tratamiento médico y, con frecuencia, es parte de lo que significa tener una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Cuando se obstruyen con moco, sus pulmones son más susceptibles a las infecciones virales y bacterianas, que con el tiempo dañarán permanentemente sus vías respiratorias.

Este daño es uno de los principales signos de que ha pasado de bronquitis crónica a EPOC completa, junto con enfisema.

El daño causado a las estructuras internas de los pulmones, en este caso, las diminutas estructuras capilares de los pulmones responsables de eliminar los irritantes y el exceso de moco conocidos como cilios.

Puede llevar a una recuperación más dura de cualquier tipo de bronquitis y aumentar considerablemente su posibilidades de desarrollar EPOC en toda regla.

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